En nuestras andanzas por los Pirineos catalanes (Cerdanya) nos encontramos en plena carretera con un pequeño cartel que indicaba «Formatgeria». Enfilamos a ver a donde nos llevaba el camino.

Encontramos un camino rural con la inidicación «Molí de Ger» y allí nos encontramos con una granja  de hermosas y rollizas vacas blanquinegras, de grandes ubres repletas a estallar.


Nos recibió el amabilísimo Pere Pujol Clavería, responsable de esta quesería que produce unos quesos realmente extraordinarios (http://www.molideger.com/)

El Puigpedrós es de pasta blanda, preparado a partir de leche cruda y calentada a poco menos de 28º C al que se le permite que madura unos dos meses. Se le forma un exterior de tonos rosado-anaranjado, de perfume muy floreal y  con lejanos recuerdos a un muster. Su pasta central es suave y fresca.  Puro campo….

Al queso Altejo, en cambio, se le cocina la pasta a 45º C y se deja madurar unos 4-6 meses. Es un queso de pasta mas dura y con gran personalidad en la boca. Excelente para comer solo o con mermeladas.

El Pere está  bien orgulloso de sus productos. No es para menos: son fantásticos. Sus vacas también: posaron encantadas a la sesión fotográfica, ufanas de ser las generadoras de estas pequeñas joyas mientras rumiaban golosas el fresco heno que les servían.

En los pastos aledaños, las vacas de ganadería pastaban plácidamente por prados llenos de flores lila. Al salir hacia la carretera, los morales repletos de fruta eran una invitación para la recolecta.



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