Comer un buen croissant, como Dios manda, se está convirtiendo en una empresa no exenta de riesgos.

Termina uno por comprar y , desafortunadamente, probar unos  abominables apelmazos de harina y margarina no aptos ni para alimentar una paloma de plaza.

Son unos masacotes pesados, duros que no recuerdan ni en nuestros mejores sueños esas masas crucientes por fuera, sueves por dentro, que se deshacen en hojas, de color amarillo intenso, brillantes en la costra, ligereamente dulces y que emanan un inigualable aroma a mantequilla caliente.

Como si esto no fuera suficiente y  como colmo de la perversidad y demostración que el mundo va al revés,  cuando vamos a una panadería (una fleca, en catalá) hay que decir. ” Me da un croissant de mantequilla”.  Hay que hacer la aclaratoria porque la licencia artística de los panaderos parece incluir el cambiar el ingrediente principal del mismo.

En aras de ahorrar dinero, la mayoría de los panaderos de hoy en día (incluyendo muchos franceses, vaya ironía) hacen los croissants con margarina.

Mi plegaria (nótese que ya no es una simple solicitud) por un croissant de mantequilla no sólo no genera una chispa de vergüenza por parte del empleado que me atiende sino que además recibo como respuesta un violento “NO”.

Ya para colmo del absurdo, entre en estos días en una panadería en Barcelona (muy renombrada, por cierto).

Ante la pregunta: ” Buenos días, ¿Tiene usted croissant de mantequilla”.

La respuesta fue: ” No, solamente tenemos cruasanes normales”

De modo que ahora la acepción original CROISSANT  pasa por definir la nueva normalidad, o sea, un pegote de margarina y la receta original pasa por ser la ANORMAL. Un croissant ( como los que aparentemente solo Dios conoce, de harina, levadura y mantequilla) debe ser solicitado en las panaderías como un cruasán anormal ( para diferenciarlo del Otro). Ha pasado a ser el Quasimodo de la panadería.

¡Fin de mundo!

PS Bromas aparte,  como siempre hay una luz al final del túnel,  el Fornet d en Rossend, en Barcelona tiene croissants modelo pajaro Dodó ( o sea, de mantequilla).

Si pasan por Marsella, hay un bar que está en el puerto, haciendo esquina, con las mesas al aire libre. Sirven de desayuno los mejores croissants que me he comido en años ….

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