En un reciente viaje a Rumanía tuve la oportunidad de pasear por Transilvania. Es un lugar que me dejó gratamente impresionada, superando todas mis expectativas. Los Cárpatos son montañas majestuosas, bellas y envuelven verdes valles llenos de ovejas donde los frutos de bosque se dan de maravilla a decir de la cantidad de vendedores ambulantes que exponían moras, frambuesas y fresas.

Me había dicho mi papá sobre la fama de la miel de la región la cual no tuve oportunidad de probar pero si encontré los ventorrillos por la carretera. Terminé la tarde comiendo mici, de cerdo y vacuno, una suerte de kebab local , que sirven con abundante mostaza. Traje a casa un oloroso queso ahumado cubierto de corteza de árbol que espera la llegada de invitados para hacerle los honores…

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